martes, 17 de julio de 2012

Emilio y Tina ... ALIMENTO DE LOS DIOSES: ¿SINCRONIAS O CAUSALIDADES?


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ALIMENTO DE LOS DIOSES: ¿SINCRONIAS O CAUSALIDADES?

La famosa web Pijamasurf, publico el pasado día 11 de Julio un articulo titulado ¿Somos alimento de los dioses?, que tiene mucha similitud en sus plateamientos con uno que escribí el 3 de mayo de 2011 en el blog de Los Maestros Habasis de Etiopía titulado "Energías de los humanos, alimento de Manipuladores Cósmicos" y que republique en este blog el 24 de abril de 2012, comprueben las similitudes, les copio los dos articulos:

¿Somos el alimento de los dioses?

    ¿Existen entidades más evolucionadas que se alimentan de nosotros, de la misma forma que nosotros lo hacemos con los animales y las plantas, sin que éstos tengan plena conciencia de nuestra existencia? Tal vez sea este el gran misterio de la ciencia esotérica humana y allende.

La revolución de los brujos es que se rehúsan a honrar acuerdos en los que no participaron. Nadie me preguntó si consentiría en ser devorado por seres de otro tipo de conciencia.  Mis padres sólo me trajeron a este mundo para ser comida, como ellos, y ese es el fin de la historia.
Carlos Castaneda, El Lado Activo del Infinito
No puedo imaginar nada más aterrador que ser el alimento de un depredador invisible. Que incluso en este preciso momento, imposible de percibir para el estado actual de mi conciencia, esté siendo devorado lentamente por una entidad evolutivamente más elevada, que, de igual manera que nosotros nos alimentamos de seres que concebimos como evolutivamente inferiores, encuentre en mí el alimento necesario para sobrevivir y posiblemente seguir escalando en la pirámide de la conciencia universal.
Pienso en aquellas películas de terror que uno ve para sentir una sensación muy particular, un rush existencial, en las que generalmente había un asesino o entidad maligna que acechaba a los protagonistas (de los cuales nosotros éramos sucedáneo). Este rol antagónico era más efectivo, generaba más miedo, en la medida en la que era más indefinido, más abstracto y metafísico. Es el horror cósmico de Lovecraft o los poderes supernaturales de los personajes de Stephen King. Pienso que tal vez este ascenso del terror en proporción a lo incognoscible, al misterio de lo...
paranormal,  tiene una profunda ancla en la mente colectiva de la humanidad. Tal vez es un vestigio del mirífico atisbo de los dioses y demonios que habitan el mundo –o al menos habitan la psique que proyecta, sobre la cueva de lo real, una historia del mundo.
Nos gusta pensar que en las dimensiones superiores de la evolución – si es que no somos la cereza en el pastel , la obra maestra de la evolución (o de Dios)— el universo de alguna manera se acomoda a una armonía en la que los seres conscientes conviven pacíficamente, abriendo paso en la escala cósmica sin obstaculizar el impulso ascendente de los que vienen abajo. Dice el investigador esotérico Juán García Atienza:
La realidad para el ser humano, está compuesta como una pirámide escalonada en la que nosotros ocuparíamos la cúspide, abarcando todo cuanto sube hasta nuestros pies y con el convencimiento de que, por encima nuestro, todo el inmenso cielo pertenece a una sola divinidad protectora que nos abarca y nos integra en su infinitud única e indivisible.
Ya sea que imaginemos que somos un epifenómeno exclusivo de la evolución y que no existe vida o conciencia por encima de nosotros en el desierto del espacio; que creamos que arriba de nosotros solo existe más que la legión divina, el cielo en su desnudez rutilante de fusión absoluta; o que pensemos que existen seres más evolucionados –actualmente conjuramos extraterrestres en mundos distantes—nos cuesta trabajo contemplar, con seriedad, la posibilidad de que seamos el alimento, la energía, de una especie íntimamente ligada con nuestra matriz de existencia, si bien imperceptible.  Dejamos esto a la especulación exorbitada de las conspiraciones y de los freaks del new age, pero un análisis minucioso de nuestra experiencia, mirando hacia abajo en la escala evolutiva, al menos hace plausible teóricamente que existan entidades que no percibimos del todo y que se alimentan de nosotros. De no haberlas, algo que también es posible, sería, sin embargo, un caso completamente excepcional.
 
En este punto quisiera detenerme brevemente para aclarar que mi intención al explorar este tema no es crear una conciencia paranoica ni tampoco revelar una epifanía metafísica. Sinceramente, en lo personal, no tengo ningún tipo de evidencia de que existan estas hipotéticas entidades más evolucionadas que, bajo la elemental lógica de la pirámide alimenticia, podrían usarnos como comida. Mi inquietud nace solamente de una perspectiva teórica, de que dentro de un esquema racional basado en la observación y en la experiencia de lo que conocemos en este planeta es enteramente plausible concebir la existencia de seres por encima de nosotros en la escala evolutiva. Es posible que, de existir, estas entidades hayan evolucionado a un punto en el que no sea necesario alimentarse de aquellas entidades inmediatamente inferiores –de alguna manera como algunos seres humano se rehúsan a alimentarse de los animales. Podrían alimentarse de xenón,  luz ultravioleta, imprimir sus propios alimentos en 5D o algo equivalente a la nanotecnología, por todo lo que sabemos. Pero también es muy posible que, entre la multiplicidad de seres que podrían haber evolucionado en este planeta o en otros proyectos de vida, existan aquellos para los que los seres humanos somos apetecibles. Incluso podrían existir entidades para los que somos más que una delicatessen en el menú cósmico, somos una indispensable fuente de energía en su dieta, quizás como uno de esos pollos transgénicos de granja, especialmente crecidos para alimentar a poblaciones enteras. Y no necesariamente tendrían que alimentarse de nuestra carne, de la misma forma que nosotros extraemos sustancias de algunas plantas o usamos algunos minerales para alimentar nuestra tecnología, podrían sintetizar a través de nosotros algún tipo de molécula, utilizarnos (como ocurre en Matrix) como una batería o algo aún más arcano.
En una de las pocas entrevistas en las que quiso hablar acerca de la trama subyacente de su película 2001: Odisea en el Espacio, Stanley Kubrick dijo:
Tales inteligencias cósmicas, evolucionando en conocimiento por eones, estarían tan distantes del hombre como nosotros estamos de las hormigas. Podrían estar en comunicación telepática instantánea a lo largo del universo, podrían haber logrado la maestría total sobre la materia y de esta forma se podrían transportar instantáneamente a través de billones de años luz de espacio; en su última fase podrían abandonar la forma física y existir como una consciencia incorpórea inmortal en todo el universo.
Ciertamente estas inteligencias, dioses desde nuestra limitada conciencia, podrían haber trascendido la biología y no necesitar de alimento como lo conocemos. Pero entonces podría ser que se “alimenten”  de una comida mental, de la adoración, de la energía psíquica o de otras formas sutiles de energía que podrían encontrar en nosotros.  Y estas inteligencias cósmicas podrían estar en los lugares que menos esperamos. En su ensayo La Promesa de la Serpiente, Aeolus Kephas, advierte:
En un medio ambiente predatorio, todo es alimento para alguien más, entonces, ¿por qué asumir que esto no se aplica en el campo de la conciencia o a nuestra interacción con esos “espíritus” que residen en los enteógenos que consumimos, deseosos de ser poseídos por Dios? 
Según Juán García Atienza, un hombre que investigó a fondo temas de lo que llamó “la otra realidad” sin perder del todo la cordura, en los niveles de evolución consciente, ya no se trata solamente de “una dependencia irracional e instintiva” sino de la captación de una esencia que una especie consigue mediando su inteligencia y voluntad, para seguir subsistiendo y finalmente escalar la pirámide evolutiva hacia “los niveles superiores de conciencia universal”.
 
En este plano escalar de la evolución cósmica no existen las categorías morales del bien y el mal, existe un feroz intercambio de energía. En un universo predatorio donde la energía parece ser lo que define si una entidad puede continuar su existencia y posiblemente seguir ascendiendo hacia un “extraño atractor” (el término usado por Terence Mckenna para describir el magnetismo al final del tiempo que impulsa a la evolución) no es de esperarse que abunde la condescendencia moral. Si es que existen seres más evolucionados que nosotros que actúan de manera que favorece nuestra propia evolución, cual ángeles, seguramente lo hacen porque está conducta favorece su propia evolución al aumentar, bajo un mecanismo de feedback, su nivel energético.
Daniel Pinchbeck explica en su libro Breaking Open the Head las ideas del místico armenio George Gurdjieff:
Este proceso transformador ocurre en etapas, en el tiempo. Creía que todo, incluyendo los procesos psíquicos y los pensamientos, eran una forma material –y todo lo material, era en cierta forma, sensible. “Todo a su manera es inteligente y consciente”, dijo. “El grado de conciencia corresponde a un grado de densidad o de velocidad de vibraciones. Entre más densa la materia, menos consciente es”. En su perspectiva, el universo funcionaba como un sistema de “mantenimiento recíproco”, donde cada nivel de entidad se alimenta de las entidades inferiores. Los seres humanos, las entidades orgánicas más conscientes de la Tierra, eran alimento de los demiurgos por encima de ellos.
 La misma idea en La Gran Manipulación Cósmica de Atienza:
Toda la realidad cósmica es una constante acumulación de tensiones, de causas y efectos, un toma y daca en el que cada entidad recibe su esencia de otra y cede su energía para que, a su vez, sea utilizada por otra entidad más evolucionada, la cual procura cuidar y conservar, por su parte, la fuente de su propia supervivencia. Ese cuidado y esa conservación suponen precisamente [una] manipulación.
La pregunta de por qué no percibimos, al menos la mayoría de los humanos, a estas hipotéticas entidades podría explicarse por esta manipulación. En muchos casos es importante para el predador que la presa no sepa que está merodeando en el perímetro. O al menos que no perciba que es una amenaza para que siga haciendo lo que hace sin perturbarse. Un ejemplo de esta manipulación es imaginado por Aeolus Kephas: estas inteligencias, sugiere, pueden llegar incluso a utilizar a las plantas para coaccionar al ser humano:
 
Los espíritus son inteligencias inorgánicas (que podrían incluir a lo que llamamos las almas de los muertos). Siendo inorgánicos o muertos no tienen acceso a la forma física sensible.  Esta es un área en la cual no estoy seguro al cien por ciento, ya que los espíritus inorgánicos aparentemente pueden vivir en la materia orgánica, de la misma forma que los seres elementales o las hadas, se dice, pueden vivir en las rocas y en las plantas y demás. Puede ser que estos espíritus busquen específicamente experimentar la existencia humana —y hacer que seres humanos encarnados ingieran enteógenos sea una formar para lograr esto. Cualquiera que sea el caso, aparentan desear no solo congreso con sino ingreso a (y a través de) nuestra conciencia, lo cual consiguen no solo accediendo a nuestras neuronas (al tiempo que son “secuestradas” por los químicos psicoactivos) sino a toda la red a la que estas neuronas están vinculadas.
Una de las más detalladas descripciones de estos supuestas entidades que se alimentan del ser humano es la desarrollada por Carlos Castaneda, en un principio crípticamente, bajo el apelativo de los seres inorgánicos y luego, en El Lado Activo del Infinito, más explícitamente con el nombre del “depredador” y “los voladores” (que vinieron ”desde las profundidades del cosmos” a gobernar nuestras vidas) . Algunos consideran que los libros de Castaneda son ficción o que en muchos casos utiliza metáforas cuando muchas personas lo toman literalmente. De cualquier forma es una referencia ineludible en este tema. Castaneda pone en boca de Don Juán Matus:
Ellos son los que establecieron nuestras esperanzas y expectativas y los sueños de éxito o fracaso. Nos han dado la codicia, la avaricia y la cobardía. Es el predador el que nos hace complacientes, rutinarios y ególatra […] los depredadores nos dieron su mente, que se convirtió en nuestra mente.
Esta última frase tiene ecos de la filosofía gnóstica, donde los seres inorgánicos, voladores o depredadores, son llamados Arcontes (los señores planetarios), que según textos cristianos como los del Nag Hammadi, son una especie de tricksters que crean realidad simuladas, duplicados en los que el ser humano cae ilusoriamente como un pez muerde la carnada de un anzuelo.  En The Three Stigmata of Palmer Eldritch, Phillip K. Dick da voz a un Arconte interplanetario que se infiltra en la mente individual y colectiva de la humanidad:
 Lo que quiero decir es que me convertiré en todas las personas del planeta…Seré todos los colonos mientras arriban y empiezan a vivir aquí. Guiare su civilización. Es más seré su civilización.
En reiteradas ocasiones, no sabemos si de manera metafórica, Gurdjieff mencionó que los seres humanos eran “comida de la Luna”, tal vez en una resonancia con el sistema gnóstico en el que los Arcontes son vistos como rectores planetarios, generalmente siete (los siete planetas).
El investigador francés Jacques Vallee, de forma similar, dice en su libro Messengers of Deception que los extraterrestres (o cyborgs) provienen del sistema planetario local y que “el fenómeno OVNI” es “un sistema de control espiritual” que se comporta como “un proceso de condicionamiento” y que estas supuestas entidades, más que utilizar máquinas (naves) estaría alterando nuestra percepción o jugando con las leyes de la física que conocemos.
Esta aparente manipulación de la que seríamos objeto, forjando un sistema de creencias propenso a mantenernos como “carne de cañón”,  podría explicar tal vez la función que ha tenido la religión organizada en la histora del hombre. Pensadores como Marx y Nietzsche advirtieron que la religión funcionaba como una operación de manipulación psicológica destinada a despojar al hombre de su poder personal, induciéndolo a un estado de sopor y sumisión. Pese a esta remoción de la fuerza individual se generaba una adoración de las entidades y mecanismos que propiciaban dicho despojo. Incluso, por mucho tiempo, en numerosas culturas, se sacrificaban animales y seres humanos para saciar el hambre de estas entidades superiores. Pero, de existir estas entidades predatorias, ¿acaso no es justamente lo que les convendría, que pensáramos en ellas como dioses? Y así nos estuviéramos sin sobresaltos en el “humanero” y marcháramos sin resistencia al matadero.
En la Biblia en diversas ocasiones se hace referencia a la divinidad (padre o hijo) como el pastor, y al ser humano como el rebaño o el ganado. Los dioses griegos también obtienen el epíteto, en las épicas homéricas, de “pastores de hombres”. El pastor puede desarrollar cierto afecto por sus ovejas, pero a fin de cuentas lo que hace siempre es manipular a su ganado para obtener un alimento. Esta es la esencia de un pastor y un rebaño.
Ahora bien si es que existen estas entidades, más allá de que presentan un aspecto en primera instancia terrorífico y en segunda, y más importante, representan un obstáculo insoslayable para la continuidad evolutiva del ser humano y la libertad del individuo, esto es de ninguna manera algo que deba tomarse a mal. En cierta forma, en el divino misterio del universo, aquello que está por encima de nosotros, ángel o vampiro, es lo que nos propulsa, nos jalonea hacia arriba, nos motiva a superar el estadio actual de víctimas de la realidad predatoria. Explica Castaneda en palabras de Don Juán:
“Los voladores son una parte esencial del universo… y deben ser tomados como lo que realmente son – increíbles, monstruosos. Son el medio por el cual el universo nos pone a prueba”.
 El maestro Gurdjieff hace la arenga:
Las posibilidades de evolucionar existen y se pueden desarrollar en individuos aislados…
Las fuerzas que se oponen a la evolución de las grandes masas humanas también se oponen a la evolución de cada hombre. Toca a cada uno chasquearlas.
En cierta forma, si existen, estas entidades son como los guardianes del Castillo –o del Paraíso: tanto la espada del arcángel como la promesa de la serpiente… Como aquel irritante ujier que impide la entrada a la Ley (divina) a Josef K., son terribles, inmisericordes e insonadables, pero también imprescindibles si queremos acceder a esa realidad superior, a ese misterio que nos llama desde la profundidad de nuestro espíritu, en la que se disuelve el universo y la totalidad de la existencia. Están ahí, al final del nivel, y definen si nos toca Game Over (y volver a empezar en la rueda de las vidas) o  alcanzamos el tálamo de la Princesa (el dote de Gaia-Sophia).
Twitter del autor: alepholo

ENERGÍAS DE LOS HUMANOS, ALIMENTO DE MANIPULADORES CÓSMICOS

Lo que dice Atienza:
"He hablado de nutrición y he querido expresar precisamente eso: nutrición, canibalismo, alimento, comida, subsistencia, vitaminas y proteínas e hidratos de carbono… o la materia o la energía que puede servir de sustitutivo o de complemento nutricio a las entidades que, sin saberlo nosotros racionalmente, están ahí y nos manipulan, porque ése es su derecho dimensional y natural: el de manipularnos, exactamente lo mismo que nosotros -¡los amos del mundo no lo olvidemos!- estamos o nos consideramos en el derecho de devorar y dirigir y manipular a los seres de conciencia dimensional inferior.

Nosotros somos, para el mundo de lo suprarracional, lo mismo que el mundo de los animales superiores para nosotros. Nosotros dominamos ese mundo con la razón, que supera al entendimiento de nuestras bestias, pero a nosotros se nos está dominando y se nos manipula mediante una supra-racionalidad -o irracionalidad, porque ese mundo no tiene nada de racional ni de razonable- que jamás podríamos ser capaces de comprender.

Por mi parte, estoy absolutamente convencido de que no es gratuito, ni mucho menos, el paralelismo, simbólico en el Evangelio, del pastor y de las ovejas, del mismo modo que no es casual ni arbitrario el que yo mismo, líneas más arriba, haya colocado a los pastores como ejemplo de nuestra condición de "ganado" apto para servir a las supuestas o sospechadas necesidades de determinadas entidades supradimensionales que nos utilizan de un modo que a nosotros nos ha de resultar, esencial y visceralmente, inaprensible, al menos mientras nos empeñemos en aferrarnos a nuestro racionalismo a ultranza y no seamos capaces, en tanto que especie, de reconocer nuestro puesto exacto en el orden establecido en el cosmos.
 
(Naturalmente, me estoy refiriendo estrictamente a un puesto que nosotros no hemos elegido, sino que, en cierto modo, nos ha sido asignado. Y del mismo modo que la cabra o la oveja no han elegido libremente su inserción en el contexto del rebaño, pero tienen que aceptarla, porque hay una entidad -el pastor- que las manipula irremisiblemente y al que tienen que obedecer, en persona o a través de sus ayudantes los perros, así nosotros hemos de asumir nuestro papel de ganado alimentario de conciencias situadas dimensionalmente por encima de nosotros).

Pensemos en el pastor una vez más: ¿consentiría en que sus ovejas, sus cabras, sus vacas o sus cerdos comenzasen a expresar su deseo de libertad y de independencia, y se negasen a obedecer sus órdenes o las órdenes secundarias de los perros? ¿Comprendería acaso que esos seres tienen derecho (cósmico derecho, si queremos) a elegir el momento, la circunstancia y el lugar de su propia evolución hacia estados de conciencia superiores?"
Juan G. Atienza

"El sapiens, en su lucha inclemente por la existencia, hace que su aparato emocional y nervioso elabore ciertos elementos incorpóreos, pero de una extraordinaria potencia, los cuales "abandonan" el cuerpo humano en forma de vibraciones que son emitidas por antenas incorporadas en su unidad biológica, las cuales se encuentran orientadas y sintonizadas con la frecuencia de los Arcontes, que así "cosechan" esta fuerza y la utilizan con fines que no divulgaremos; volviendo a advertir que, de todos modos, cumplen una función cósmica.
Es así como el sapiens es despojado inadvertidamente del producto más noble producido por él mismo, el destilado final de la experiencia humana... el "caldo aurífero" de su vida.
El sapiens debe nacer, sufrir, amar, gozar, reproducirse, construir civilizaciones, destruirlas, enfermar y morir, sólo para beneficio de potencias superiores invisibles, quienes capitalizan el "producto vital".
El sapiens es, por lo tanto, un esclavo a perpetuidad. No obstante, ejemplares individuales o aislados (segregados del grupo), pueden llegar a ser libres".
John Baines
Barbara Marciniak

Lo que dice Barbara Marciniak:
"Para ustedes que deben alimentarse con comida, les es difícil entender que la conciencia alimenta a la conciencia. Pero los alimentos también contienen conciencia, como las emociones son alimentos para otros. Cuando se les mantiene bajo control para producir caos y frenesí, ustedes crean una frecuencia que alimenta a otros. Hay quienes viven de la vibración del amor, y ese grupo quiere volver a establecer el amor en el planeta".

"El plan es cambiar la frecuencia de la Tierra. Las emociones son fuente de alimento. Por ahora se nutren de temor, ansiedad, caos, hambre y tristeza... por eso es que manejan las cosas de manera que se produzcan estas emociones. La «Familia de la Luz» quiere devolverle a la Tierra su frecuencia de Amor, y debe retirar el abastecimiento de las otras emociones para que se vayan los que dominan.

Como miembros de la Familia de la Luz, ustedes son los que están retirándole el alimento. Son quebradores de sistemas, están aquí para vencer sus propios miedos y mostrarle al planeta que no hay nada que temer. No deben hacer proselitismo, solo deben ser receptáculos, ustedes reciben los rayos cósmicos en vuestros cuerpos, esos disfraces que usan, y permiten que suceda el proceso.

Ustedes están codificados y responderán al Plan a medida que surja en vuestra memoria, comenzarán a mantener una frecuencia y luego vivirla, trasmitiéndola como pulsaciones electrónicas, a medida que viven vuestra frecuencia, afectan a todo lugar y persona por donde vayan. Muchos ya saben lo que tienen que hacer, otros están empezando a recordar."

"Los dioses creadores están volviendo a incursionar, porque no quieren perder el abastecimiento. Entienden que está en marcha un sistema de "resquebrajamiento" a través de ustedes, así que van a crear mayor caos y temor, y luchar una vez mas por el territorio que están perdiendo: el control del planeta, así que se están replegando a su primer base en Medio Oriente, donde yace su nido debajo de la tierra, para crear el caos y el miedo.

Los Planificadores Originales, quieren devolverle a la Tierra su frecuencia de libertad de elección. Los dioses que se apoderaron de este planeta no les permiten elegir libremente, ellos roban vuestra energía psíquica dándoles un cuadro falso de la realidad de mil maneras, que ustedes ni se dan cuenta. No decimos que sean malos, sino que manejan las cosas para cosechar lo que necesitan. Ustedes no se dan cuenta que las situaciones que surgen son manejadas para que ustedes, como población, reaccionen de ciertas maneras y que vibren en cierta forma.

Más vale que abandonen las fábulas en que creían, la energía que predomina encauza vuestras creencias según lo que ellos necesitan. Ellos canalizan esa energía colectiva y la mandan hacia afuera, esta energía mental vuestra tiene vida, los pensamientos tienen vida, ¿y cuál es el pensamiento predominante entre los cinco billones y medio de habitantes?... ¿no es acaso el desasosiego y el miedo?..."

"Les hemos dicho que existen entidades que se alimentan de vuestras emociones; pues la T.V. les viene como anillo al dedo, en todo el mundo millones de seres humanos están emitiendo jugos emocionales según lo que ven por las pantallas. Ya no necesitan montar tantas guerras para activar las emociones, ahora hacen películas. Aquellas personas que necesitan mirar T.V. no están apelando a la riqueza que tienen archivada en sus mentes, y en lo que les rodea. Si es que quieren evolucionar, no lean mas los diarios, ni escuchen la radio, pues si pueden estar un tiempo libre de esas influencias, se alejan de la frecuencia que emite caos, ansiedad, stress, y tentaciones de toda clase que ustedes no necesitan, y les aclara el panorama. Empiecen entonces a escuchar lo que tienen dentro de ustedes, y vivirán en el mundo sin estar perdidos en él."
Mensajeros del Alba
 Lo que dice Freixedo:
Salvador Freixedo
«En tiempos pasados los hombres estaban siempre en busca de Dioses a quienes adorar. En el futuro, los hombres vamos a tener que defendernos de los Dioses».

Comenta Freixedo de los dioses, con minúscula, que son seres, habitualmente invisibles a nuestros ojos, más inteligentes que los humanos, que habitan o visitan este planeta, quizás en otros planos dimensionales, vibratorios o espacio-temporales, y que se han dedicado a manipular el psiquismo y la conducta humana para obtener alimento, conocimiento y diversión, desde la más remota antigüedad tal y como recoge en su libro-:
Descárgalo aquí:
Capitulo 4  Por qué y para qué se manifiestan El cerebro humano tiene una natural actividad psíquica; esta actividad psíquica, a pesar de que vulgarmente es considerada como algo sinónimo de «espiritual», sin embargo, en último término, no es sino una actividad eléctrica, lo que equivale a decir física, que consiste, tal como ya dijimos, en la emisión de ondas o radiaciones, pero de una frecuencia y longitud, y con unas características peculiarísimas, que hace que tales radiaciones no puedan ser detectadas por los instrumentos normales que usan los físicos, y sí en cambio, por instrumentos biológicos, tales como los cerebros de otras personas o de otros seres vivientes.
Pues bien, los Dioses se interesan mucho por esta actividad psíquica del cerebro humano y en particular por toda la actividad psico-fisica de los cerebros, cuando éstos están sometidos a ciertas excitaciones. Los Dioses sí están capacitados para captar las ondas que en determinadas circunstancias emite el cerebro. Por lo tanto, su principal actividad entre nosotros —y ésta es una de las más importantes afirmaciones de este libro— consiste en propiciar estas circunstancias en las que el cerebro emite las ondas o radiaciones que a ellos les interesan.
¿Y qué sacan los Dioses de estas ondas emitidas por el cerebro humano?
La respuesta tiene que ser genérica: sacan algo. No sabemos exactamente qué; pero sí hemos llegado a la conclusión de que sacan algo, a juzgar por lo atentos que han estado siempre para conseguirlas. 
 A lo que parece —y en esto ya no estamos tan seguros— estas radiaciones provenientes del cerebro (y de otras fuentes, tal como veremos enseguida), son para ellos una especie de droga: algo así como para los hombres es el rapé, el tabaco, el café o el licor; es decir, un placer que no es de ninguna manera necesario ni imprescindible, sino un complemento placentero de nuestra alimentación. 

Lo que dice Carlos Castaneda:
en el libro titulado:
EL LADO ACTIVO DEL INFINITO
 ¿Pero, por qué este predador ha tomado posesión de la manera que usted describe, don Juan? pregunté . Debe haber una explicación lógica.

Hay una explicación replicó don Juan , y es la explicación más simple del mundo. Tomaron posesión porque para ellos somos comida, y nos exprimen sin compasión porque somos su sustento. Así como nosotros criamos gallinas en gallineros, así también ellos nos crían en humaneros. Por lo tanto, siempre tienen comida a su alcance…


En el capitulo titulado SOMBRAS DE BARRO,  aclara las dudas de quienes son los que se alimentan de nosotros, dice:

… Hoy vamos a discutir un tema muy serio de la brujería dijo don Juan de manera abrupta, y vamos a comenzar por hablar del cuerpo energético.

Me había descrito el cuerpo energético incontables veces, diciéndome que era un conglomerado de campos de energía que conforman el cuerpo físico cuando es visto como energía que fluye en el universo. Había dicho que era más pequeño, más compacto, y de apariencia más pesada que la esfera luminosa del cuerpo físico.


Don Juan me había explicado que el cuerpo y el cuerpo energético eran dos conglomerados de campos energéti¬cos comprimidos y unidos por una extraña fuerza aglutinante. Había enfatizado una y otra vez que la fuerza que une esos dos grupos de campos energéticos era, según los chamanes del México antiguo, la fuerza más misteriosa en el universo



Descubrieron que tenemos un compañero de por vida dijo de la manera más clara que pudo. Tenemos un predador que vino desde las profundidades del cosmos y tomó control sobre nuestras vidas. Los seres humanos son sus prisioneros. El predador es nuestro amo y señor. Nos ha vuelto dóciles, indefensos. Si queremos protestar, suprime nuestras protestas. Si queremos actuar independientemente, nos ordena que no lo hagamos…

¿Pero, por qué este predador ha tomado posesión de la manera que usted describe, don Juan? pregunté . Debe haber una explicación lógica.

Hay una explicación replicó don Juan , y es la explicación más simple del mundo. Tomaron posesión porque para ellos somos comida, y nos exprimen sin compasión porque somos su sustento. Así como nosotros criamos gallinas en gallineros, así también ellos nos crían en humaneros. Por lo tanto, siempre tienen comida a su alcance…

 Lo que  dice Tavo Jiménez  de Armas:
 escritor, entre sus obras "Sumario a Lucifer" (  http://www.ituci.com/paginas/libro.php?idlibro=118)
    a visionar unas interesantes conferencias del doctor Corrado Malanga, sobre el fenómeno de la abducción y temas relacionados con la consciencia y sobre "El Parásito Alienígena"
Retoma lo mencionado en el video 8, sobre el cerebro:
‘Nuestro cerebro está dotado de dos lectores de holograma, hemisferio derecho y hemisferio izquierdo. El derecho es la parte anímica y no tiene el eje del tiempo. El izquierdo es la parte espiritual que no tiene el eje del espacio, por lo tanto no se hacen interferencia, porque ambas están midiendo dos cosas distintas en un único momento, pero son máquinas distintas.’
Menciona cómo determinadas crisis o estresamientos energéticos futuros (pone el ejemplo del 2012) son percibidos arquetípicamente por aquellos que, según la lectura que realizan de dichos arquetipos, serán más o menos precisos.
Video nº 1:
Objetivo de la hipnosis:
...‘Intentar sacar al Lux (Ser de Luz parásito) o la Memoria Alienígena Activa y darle una patada en el culo… Esto es lo que sucedía en esta especie de exorcismo tecnológico (…)
...Matiza el profesor que es imprescindible que el sujeto afectado por un parásito alienígena tome consciencia propia de la intromisión de la que es objeto por parte del ente transdimensional, pues es su voluntad como individuo la que cierra la puerta al parásito...
"Los Espíritus de Orión, son parásitos extra-terrestres que condicionan a las personas a ser violentos, agresivos, controladores, y que se imponen por la lógica, el miedo y el dolor, son seres de energía de alta vibración (Beta) que se transmiten a través de los varones, y que necesitan para crecer y llegar a adultos mucha energía producida por el cerebro de la persona, cuando esta en estado alterado y produce el mal así mismo o a los demás". 

Lo que dice Eckhart Tolle:
La libertad comienza cuando te das cuenta
de que no eres «el pensador».

En el momento en que empiezas a observar al pensador,

se activa un nivel de conciencia superior.

Entonces te das cuenta de que hay un vasto reino

de inteligencia más allá del pensamiento,

y de que el pensamiento

sólo es una pequeña parte de esa inteligencia.

También te das cuenta de que todas las cosas

verdaderamente importantes

—la belleza, el amor, la creatividad,

la alegría, la paz interna—

surgen de más allá de la mente.


Empiezas a despertar.
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